Por: Sergio Rubin
EXHORTACION. BERGOGLIO PIDIO A LOS PADRES QUE LES DEDIQUEN MAS TIEMPO A SUS HIJOS.
En medio de la creciente preocupación por la multiplicación de las muertes de adolescentes a raíz de la ingesta de cócteles de alcohol, psicofármacos y drogas, el arzobispo de Buenos Aires, cardenal Jorge Bergoglio, apuntó centralmente ayer a la responsabilidad de los mayores, sobre todo de los padres, frente a este tipo de hechos. “No quiero ser injusto, entiéndase bien que no hay alusiones personales, pero a esta diversión que es ‘adictiva’ se la preparamos nosotros, los adultos”, afirmó Bergoglio al hablar en el Foro de Padres, que anualmente organiza la Vicaría de la Educación de la Iglesia porteña.
El cardenal disertó en el salón de actos del colegio La Salle, colmado de padres expectantes. Se entiende: los organizadores habían anticipado que Bergoglio hablaría de la diversión juvenil luego de que en los últimos días se tuvieran noticias de la muerte de al menos tres adolescentes supuestamente por esa mezcla letal. Uno de los casos fue el de Camila Rodríguez, de 16 años, que murió en la puerta del colegio católico Marianista, en el barrio de Caballito. Al presentar al cardenal, el vicario de la Educación, padre Juan Torrella, dijo: “Todos estamos preocupados por lo que les pasa a los chicos y queremos estar más tiempo con ellos“.
Bergoglio fue derecho al punto: “No debemos quedarnos diciendo ‘¡pobres jóvenes!, hay gente desalmada y corrupta como los traficantes de droga y los que les venden alcohol’, sino que urge preguntarnos qué estamos haciendo como adultos“. En ese sentido, alertó sobre la ausencia de los padres del hogar: “Algunos jóvenes van a los boliches, no a bailar, ni a beber, ni a drogarse, sino a dormir porque tienen pánico de dormir solos en sus casas”. Y advirtió que el problema de la diversión “no empieza con la matiné para los chicos de 14 años, sino que es anterior y nos involucra a los mayores”.
En este aspecto, marcó una paradoja: “Muchos padres hacen un gran esfuerzo (laboral) por darle todo a sus hijos y en ese intento terminan quitándoles lo principal, el afecto, la presencia, la cercanía· mientras ellos se enajenan con Internet o la TV”. Señaló la curiosa situación que se plantea con el celular, que los padres le entregan a sus hijos “para tenerlos cerca, pero, en realidad, no están junto a ellos”.
Bergoglio hizo girar la charla sobre la diferencia entre la mera diversión y la auténtica fiesta: “La fiesta reúne, la diversión disgrega; cuántas veces en la diversión no estoy ni conmigo mismo; en la fiesta soy yo, en la diversión me fabrico un yo; la fiesta celebra la vida, la diversión es la huida de la vida”. Y concluyo: “Los mayores debemos pedirles disculpas a los chicos por no haberles enseñado a divertirse”.


Las autoridades educativas de la región de Île-de-France han distribuido 213.000 llaves USB entre estudiantes y maestros.